
Su tiempo bajo los reflectores más poderosos había terminado y el rey lagarto llevaba unos años muerto, Ray Manzarek deambulaba por las veredas sobrepopuladas de Sunset Strip buscando un sonido que lo devolviera a la actividad. Finalmente lo encontró en un cuarteto de rock con aptitudes Punk, pero no fue en una avenida principal, sino en un sótano lleno de ruido donde Exene Cervenka, John Doe , Billy Zoom y D.J. Bonebrake ya practicaban el repertorio de lo que se convertiría en el primer disco de X, llamado justamente Los Angeles . En esa grabación donde Manzarek terminaría no solo produciendo sino tocando el teclado queda delineado el sonido y el imaginario de la banda: mil chicos que entierran a sus padres, la radio que suena en un auto en una noche perdida, violadores, decepciones y la posibilidad de una buena noche de ebriedad como consuelo. Es decir: X tomó la crisis social de la que hizo eco la cultura Hardcore y construyó un imaginario para alimentar el sonido distintivo de su Rock and roll rápido y preciso. En ese imaginario los personajes “prefieren su dolor antes que cualquier clase de amor ”.
Vean el video de la presentación de X en el documental “The Decline of Western Civilization”, el baterista empuja el tempo hasta los límites de las canciones sin perder un compás, el guitarrista es una especie de Brian Setzer cómodo con unirse al lado oscuro, en bajo y voz John Doe, un Rockero observando la decadencia de la especie humana y su esposa Exene Cervenka cantando al unísono, una especie de Anti Debbie Harry, morocha, pálida y evidentemente sacada con algo o con alguien o con todo.
35 años después y con una buena cantidad de discos de X de calidad en su espalda, Exene atendió el teléfono en Porto Alegre, una parada previa en la gira donde fueron acto de apertura de Pearl Jam, gira que incluyó una para en el estadio único de La Plata, donde X mostró una presencia musical a la altura de su leyenda
¿Qué tal va el tour con Pearl Jam?
Ellos nos tratan con mucho respeto y el público hasta ahora nos recibió muy bien. Estamos muy agradecidos con ellos por darnos la oportunidad de tocar ante tanta gente. No muchas bandas quieren tocar con nosotros.
¿Hay alguna en particular con la que quisieras compartir escenario?
Más bien varias bandas que no me gustan no quieren tocar con X.

¿Cómo ves el documental The Decline of Western Civilization tantos años después?
No me gustó esa película en absoluto, es una redución de los medios fascistas norteamericanos, ellos no podían vender Punk Rock, entonces lo redujeron a una fórmula: “Si, son jóvenes estúpidos y enojados, ahora lo entendemos.” Creo que la película no nos retrata correctamente a nosotros ni a las otras bandas, había cierta camaradería entre las bandas, tal vez intercambiábamos libros. Había diversidad en el público, Chicanos, gays y chicas. Creo que aún no hay suficientes mujeres en las bandas de Rock.
Ya que mencionas a los libros, las letras de algunas canciones de X, como Johnny hit & run paulene, estan desarrolladas como pequeñas historias: ¿La literatura es importante para componer?
Si, pero X viene de nosotros , de pensar demasiado. 30 años después y todavía sonamos diferentes a las otras bandas, tal vez nos ayuda el hecho que desde que comenzamos este grupo nos planteamos como 4 con personalidades únicas, no un líder y tres músicos.
¿Pensás que la banda podría haber dado el salto hacia la radio mainstream yanqui?
No, porque para eso tendríamos que dejar de ser nosotros mismos, Estados Unidos es un país fascista y sus medios reflejan eso, necesitan que una banda encaje en su visión para hacerla funcionar.
¿Cómo conocieron a Ray Manzarek?
El se acercó a nosotros porque le gustó nuestra música, creo que enriqueció ese disco , fue un productor inteligente y el año pasado hicimos unos conciertos juntos en San Francisco. Me gusta mucho The Doors, claro, tocábamos Soul Kitchen antes de conocerlo
Temporalmente coinciden con el comienzo del Hardcore Punk, pero su música es diferente ¿Qué tal se llevaban con esa escena?
Eramos amigos con Black Flag y Circle Jerks, me caen bien esos tipos, pero su público era insoportable, demasiado violento y no era sobre nada, nosotros tratamos de decir algo sobre la gente que nos rodeaba.
¿Cuándo empezaron a tocar en el Whisky a Go Go?
¿La primera vez en el Whisky? Cuando empezamos a llevar gente y a ganar dinero, ahí no les quedó otra opción que contratarnos, en ese momento en el Whisky tocaban bandas de Cover y los Punks solo podíamos armar recitales en Halls*
¿Leíste el libro Menos que Cero de Bret Easton Ellis que comienza con una cita de X **?
Me enteré de ese libro cuando después de que salió y me repugna, no conocí a gente tan estúpida y rica, ciertamente no entre la gente con la que yo me rodeaba. Pero bueno, nosotros hacemos música y la gente pasa su vida escuchando música, los inteligentes arman una buena vida y los estúpidos no.
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Review: John Doe – Keeper (Yep Roc Records – 2011)
Como bajista y miembro fundador de X, la banda más seminal entre todas las de punk rock que surgieron en Los Ángeles hacia fines de los 70’s, John Doe supo forjar una imagen llena de oscuridad en la que conviven una fijación constante por el sexo, la violencia y lo más bajo de la ciudad. Pero como solista, lejos de la urgencia y el nihilismo de aquellos años, se decanta por canciones introspectivas con la vista clavada en los orígenes blancos del rock americano.
En Keeper, su décima y última entrega hasta la fecha, hay paisajes nocturnos (Moonbeam, Lucky Penny), raptos de rocanrol que invitan a mover la pata (Jump Into My Arms, Never Enough), canciones con el corazón puesto en la música folk (Little Tigre, Sweetheart) y algo del nervio tan característico de su banda vieja (Handsome Devil). De hecho, el disco cierra con una versión de Painting The Town Blue, uno de los puntos altos de More Fun In The New World, el último gran disco de X. No es una rareza: Doe suele volver a grabar temas de aquellos años. Su voz está intacta y cada vez que se junta con la de Patty Griffin, corista en casi todas las canciones, es inevitable acordarse de Exene y los años de gloria. Pero lejos de abrazarse al pasado y descansar en los laureles del triunfo, hace la suya sin dejar de sonar a sí mismo. Y ese es uno de los grandes meritos de Keeper: al talento para escribir buenas canciones se suma una marca personal que invade todo lo que toca. El paisaje contemplativo que describe en la primer parte de Moonbeams (algo así como “tirado en mi cama de noche, con la luz de la luna alumbrando tu retrato en la pared” y no más ruido de fondo que el de un reloj marcando el paso de los segundos) y la crítica social de Never Enough (“tu armario, tu habitación y tu casa están llenas de basura, pero nunca es suficiente”) conviven en un mismo mundo sin que suene extraño.
Las canciones más lentas huelen a desolación y en aquellas que marchan a un pulso más acelerado no deja de haber un dejo de nostalgia. Pero por encima de cualquier estado de ánimo, Keeper es un disco de rock: el mismo Doe dice haber prestado atención “a las grandes bandas que grabaron entre 1969 y 1971, cuando la música hippie se estaba volviendo más oscura y la flor empezaba a morir. Sobre todo los Rolling Stones de Let It Bleed y The Band”. La influencia es notoria. Y así, con canciones redondas que hablan de recuperar la felicidad perdida y conjuran el espíritu de una época, graba un disco a la altura del nombre que supo forjar con el paso de los años. Por suerte para todos, la llama sigue prendida.
entrevista: hernán muleiro
reseña: nicolás zadubiec

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