Entrevista Mel “Frostbite” Bergman de Phantom Surfers
por julio nusdeo.
“Queremos carne”
Hay dos maneras de lograr que los Phantom Surfers den un show, según su fundador, Mel “Frostbite” Bergman: “Una, que la situación sea buenísima. La otra, que vaya a haber dinero”. No hay que tener muchas luces para entender cuál es la razón que los trajo por segunda vez a Buenos Aires en el marco del ATMC Wild Surf Fest. “Aquella primera ocasión estuvo genial. La gente es fantástica, la comida es fantástica, y el público se vuelve loco. Valía la pena repetir”, dice Mel. De aquella oportunidad en la que tocaron para la tercera edición del festival B.A. Stomp, en 2002, Mel repara en la comida y recuerda a Pirulo, uno de sus organizadores del festival: “Nos llevo a su casa a comer un asado. Qué gran cocinero, ese tipo”.
Los Phantom Surfers se formaron en 1988 en San Francisco, una época de la que Bergman dice no recordar que hubiera muchas otras bandas haciendo surf instrumental. Si bien para ese momento el revival garagero de los ‘80 ya contaba con sus principales exponentes, como The Cramps y The Fuzztones, los Phantom Surfers estuvieron ligados al origen de la banda de garage-punk pionera del manifiesto “presupuesto lo-fi”: The Mummies. “Ellos tocaron por primera vez abriendo para nosotros en nuestro segundo show. Eramos como bandas hermanas con los Mummies. Ellos tocaron en nuestros discos, nosotros tocamos en los suyos, y hemos compartido tres integrantes: Trent [Ruane, cantante y fundador] estuvo un tiempo con nosotros, y Maz Kattuah y Russell Quan todavía son miembros de Phantom Surfers”.
Mel cuenta que si había un momento para equiparse de buenas cosas para hacer música surf, ese momento era a fines de los 80. “Los equipos valvulares Fender Twin Reverb o Showman, incluso las guitarras Jazzmaster, no eran muy populares y estaban muy baratos. Yo pagué 150 dólares por mi Jazzmaster, modelo 1960”, suelta Mel, sin imaginar las lágrimas que corren por los rostros de los músicos de sudamérica.
Los Phantom Surfers han tocado por todo el mundo y han entablado relaciones con bandas de todas partes del globo, sin embargo (tribunero o sincero, nunca se sabe) Bergman habla de una relación especial con Buenos Aires. Tal es así que en 2003 el álbum debut de los locales The Tormentos fue un split con los californianos. “Soy amigo de Dacho y Marcelo [Di Paola, guitarrista y bajista, respectivamente] y cuando nos dijeron de hacer un disco juntos dijimos ‘Claro’”.
Antes de terminar y en un castellano rudimentario, Bergman deja en claro las expectativas que trajeron a los Phantom Surfers de vuelta a Buenos Aires: “Esperamos mucha carne”.

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